Guayaquil, Enero, 14 del 2015

 

Introducción

Descubrir – se en la irreverencia, pues la fecundidad plena del ser humano se condiciona. Salir de las creencias establecidas es un reto. Y un volver a nacer. Despertar la conciencia como dicen los budistas, o ser plenamente consciente o vivir en vigilia como dicen los cristianos es un asunto que necesariamente tiene un proceso. Hoy por hoy ese camino tiene variables distantes tanto como existen lenguas y culturas en el mundo, sin embargo el ser humano también es especie, homo y persona, ente y sujeto, que puede ser pensado y asimilado, asumido y reflexionado. Un elemento clave es pensar al ser humano desde la parresia, desde la responsabilidad, desde el gobierno de sí mismo en función de los otros, esto puede aportar al desarrollo profundo de la transformación humana y cultural como un elemento más desde la filosofía para comprender las circunstancias actuales que sobreviven al ser humano.

Abstract

To discover – in the irreverence, since the full fecundity of the human being is determined. To go out of the established beliefs is a challenge. And one to be born again. To wake up the conscience as the Buddhists say, or to realize entirely or to live in wakefulness as they say that the Christians there is a matter that necessary has a process. Presently this way has distant variables as much as languages and cultures exist in the world, nevertheless the human being also is a species, homo and person, entity and subject, which can be thought and assimilated, assumed and reflected. A key element is to think the human being from the parresia, from the responsibility, from the government of himself according to others, this can reach port to the deep development of the human and cultural transformation like one more element from the philosophy to understand the current circumstances that survive the human being.

Palabras claves

Cuidado de si, irreverencia, Parresia.

Desarrollo

Los niños en su afán por sobrevivir de este mundo que busca etiquetarlos con modelos educativos pre-establecidos, son los primeros en vivir naturalmente la Parresia[1], son ellos los que franca y atrevidamente dicen todo lo que piensan abiertamente con actitudes como no querer ir a la escuela, o argumentar que esa experiencia es aburrida.

Sin embargo luego de adecuarnos con la edad dentro de procesos culturales igualmente establecidos perdemos ese proceso innato e ingresamos en el ambiente de la “ataraxia conformista”, en el aquí y como estoy me encuentro bien, no necesito ser franco, verdadero o sincero, porque eso me saca del confort. Prefiero lo establecido, lo pactado, lo estructurado y no lo  que posiblemente puede ser mi liberación esencial.

Cuesta mucho al mundo establecer un orden y ha creado mecanismos como la política, la democracia, las leyes, los reglamentos, la religión, la moral. No quiero hacer un estudio de la funcionalidad o de la esencia de su existencia, sin embargo dejo claro que son mecanismos que la sociedad ha ido estableciendo para generar estructura, en casi todas las ocasiones por los vencedores o quienes acuñan el poder. Al mismo tiempo siento que la sociedad te da pensando lo que quiere que pienses, cómo reaccionar, cómo funcionar, cómo establecer prioridades, qué estudiar, qué profesionales se necesita, y eso al fin de cuentas es un hermoso canto a la libertad, pero no es la libertad.

Algunos seres humanos, algunas comunidades de personas que aprenden a “darse cuenta” de que este confort y conformismo los mantiene en una posición cómoda, se atreven a soñar nuevas maneras de experimentar la existencia, no precisamente mejores formas de vida, simplemente nuevas formas de reaccionar frente a los impulsos necesarios de la vida y por lo tanto se generan nuevas estructuras sociales que están inconformes de lo que se ha construido o de como se ha construido la sociedad y en especial la cultura.  Creo que hoy está sucediendo algo parecido en la sociedad,  se cambia las tradiciones o simplemente no se hacen, lo que genera al igual una indiferencia, individualidad y alejamiento humano… ¿será que estamos viviendo una sociedad que se aleja de los convencionalismos para hacer en el desasosiego y la desesperanza, en el aislamiento y en la búsqueda de beneficios del uno hacia el otro su camino de realización individual?

Incluso la parresia, este hecho de ser plenamente claros, honestos y sinceros puede causar un daño terrible a la sociedad que prefiere vivir en una mentira que ha sido repetida cientos de veces y a la cual se ha ido acostumbrando. Es más, quien se atreve a cuestionar el sistema, debe tener miedo, a quedarse sin empleo, sin “amigos” sin estructuras sociales, y no encontrar cabida en este mundo que acepta de mejor manera a quien piensa como quiere la mayoría y que no pregunta ni cuestiona.

Estos procesos culturales actuales que incluso fomentan el miedo, como lo dice Galeano en el programa encuentro 2012. Es posible que nos hagan seres que no vivan, que solo actúan y de acuerdo a lo establecido, sin moverse un poco más de lo limitado, de otra manera, es decir lo contrario: trata de vivir sin miedo se vuelve irrespetuoso, intransigente, irreverente. Y eso hoy es catalogado como “Terrorista”, subversivo, anarquista, peligroso para el orden público.  Hoy en la actualidad parte de la parresía es vivir sin miedo. El miedo se ha apropiado del tiempo, de los empleos, de los barrios, de los templos. A nombre de la “libertad con miedo”, es decir a esa libertad que tienes en la medida que cumples lo pactado dentro de los procesos culturales actuales, entonces esa “libertad” es una libertad sin contenido, sin potencia, sin pasión. Porque no hay porque pelear, porque luchar, por algo que alcanzar.

Es inconcebible hoy un mundo libre, porque no lo es, es un mundo ligado a los poderes invisibles del mundo que monopolizan el mercado. Hoy el conocimiento del mundo es a través de los ojos del tener, no del ser, quien ES, es peligroso.

Este proceso de irreverencia en la actualidad queda bajo la palestra de que es un tema de inconformismo, y de algunos pocos pensadores que individualizan en la filosofía un proceso personalista más no comunitario y se acerca las realidades del cuidado de sí a un texto de autoayuda que aun texto filosófico que pueda cambiar las estructuras culturales del miedo y del monopolio comercial del poder.

Por ejemplo cuando en el proceso de cuidado de sí se habla de controlar las pasiones, practicar la virtud para ser felices, habitar gozosamente en el mundo, como es posible esto cuando casi el 70 % del planeta vive en situaciones de pobreza, con el tiempo como limitante y acciones de supervivencia. Los procesos filosóficos de la moderación, el gobierno de sí, el hablar de una separación de la turba que no piensa y solo actúa hacen del proceso filosófico un proceso de humanización fuerte y dichosa para unos pocos sobrevivientes.

Dar el giro del cuidado sí frente al gobierno del sì mismo y del otro tiene otra mirada, una mirada que puede conducir al ser humano a una profunda transformación de su conciencia. Epicuro, Séneca, Cicerón, Foucault, generan desde esta perspectiva una filosofía para la vida como paresía, como opción, no como estudio sino como proyecto de vida.

El Cuidado de sí como gobierno de sí mismo, de afirmación de su propia responsabilidad sobre su existencia y como responsable de su propia realidad que se construye y se de- construye en la medida en que habita el espacio de la sociedad.

El interesante planteamiento de Foucault con respecto al poder como forma de subyugación del sujeto y de las libertades,  frente al poder y gobierno de sí como un elemento clave en la construcción de la propia libertad y el impulso a buscar nuevos caminos de construcción social sin caer en la posibilidad del anarquismo o el desequilibrio, aunque a mi parecer parecería que es un proceso de sanación la locura en este mundo en el que la cordura significa sostener un sistema. Foucault abre verdaderamente desde su estudio un camino nuevo que se sostiene en figuras emblemáticas de la irreverencia como Diógenes el cínico, Parmenides, Heráclito, Séneca, Nietzche. Los cuales desde su tiempo invitan a de una u otra manera a parase frente al mundo desde otra mirada y otro desafío, muchas veces incomprendido.

Algunas interesantes propuestas:

  1. El cuidado de si comprende el cuidado de los otros.
  2. Es importante detenernos en nosotros mismos, centrarnos, bucear en la profundidad del alma
  3. El cultivo de la amistad desinteresada.
  4. No hay amigos sino momentos de amistad y son esos momentos los que permiten un eros de la amistad y se conoce al amigo en el infortunio.
  5. La conversión como la elección de una forma de vida en la virtud, sin embargo no estamos completamente convertidos somos pobres y abundantes.
  6. Se piensa y se habla para vivir bien, no se teoriza solamente se asume la filosofía como un estilo de vida.
  7. Hablar es saber escuchar, el intercambio silencioso es más elocuente que la palabra.
  8. “Saca agua de tu pozo” Séneca… Hay que botar la basura que habita en la mente y empezar a dejar brotar lo esencial que habita en nosotros.
  9.  La libertad es bondad, belleza, honorabilidad.
  10. Saber manejar el deseo, las pasiones deben ser controladas, manejadas desde la virtud.
  11. Decir la verdad y hablar francamente es parte del cuidado de sí mismo
  12. La ira produce la más defectuosa de las acciones humanas

Aparece una interesante reflexión sobre la base de todos estos postulados y es la pregunta: ¿de dónde nace todo esto, cómo un ser humano puede ser capaz de vivir de esta manera en la Ataraxia, la parresia, la virtud, la bienaventuranza, la conversión?

Es necesario un maestro que le ayude a descubrir y se ilumine, pero como ese maestro pudo haber despertado esto en sí mismo tan esencial. Foucault (2009)  se basa en los mitos griegos, en la filosofía helénica. Y además invita a la meditación, a la reflexión sobre si mismo, a perder el tiempo en uno mismo para descubrirse, sin embargo vuelve a aparecer la pregunta: ¿cómo se debe pensar en sí mismo, cómo debe ser esa meditación de sí?

Este cultivo de la reflexión, este aprender a mirarse a observarse según Krisnamurti (2000), explica que no existe método que lo único necesario es que el observador sea lo observado, es decir que la persona humana sea capaz de darse cuenta a todo momento de lo que es y mantener una capacidad de análisis despierta, donde no quiera dejar de lado sus dolores, pasiones o sensaciones sino que sintiéndolas se sienta parte de, no fuera de ellas, por ejemplo si el ser siente miedo, en ese momento es el miedo, si sufre, en ese momento es sufrimiento, porque no puede estar de lado la sensación de lo que somos, vivimos, creemos, sentimos. Esta experiencia de estar presente, de estar atento va muy de la mano para poder comprender  que el proceso filosófico es también un proceso espiritual corpóreo que requiere no solo del análisis sino de la presencia situacional del sujeto gobernándose a sí mismo en todo momento. Así uniendo estos dos elementos se podría intentar hacer hoy por hoy que la filosofía no sea teoría sino una propuesta vivencial y existencial propia del sujeto que piensa, siente y razona con atención y en comunicación con la naturaleza.

Bibliografía

Agamben, G. (2006). La Comunidad que viene. Mexico Df: Pre-textos.

Causse, J. (2004). El don del Ágape, Constituciòn del sujeto ético. . Barcelona: Salterrae.

Faucault, M. (2009). El gobierno de si y de los otros. Madrid: fondo de cultura económica.

Fundacion, R. (16 de octubre de 2014). Su pensamiento. Obtenido de www.rielo.com: http://rielo.com/index.php/fernando-rielo/su-pensamiento?showall=1&limitstart=

Gonzales, F. (2011). El sujeto y la subjetividad en la sicologia social. Buenos Aires: Noveduc.

Jonas, H. (2004). El principio de la responsabilidad. Madrid: Herder.

Obando, O. (2010). Psicologia social crítica. Cali: Universidad del Valle.

Pacomio, L. (14 de Noviembre de 2014). Obtenido de mercaba.com: http://www.mercaba.org/VocTEO/P/parresia.htm

Román, M. (2007). Ética para Jóvenes. Bilbao : Desclée.

Schopenhauer, A. (2009). El mundo como voluntad y representación. Mexico DF: Porrua.

 

 

[1]La palabra griega parresía se deriva de dos raíces: pan (todo) y rhésis (discurso). El significado fundamental de parrésía es el de «libertad para decirlo todo»; de aquí las diversas modulaciones de su significado: franqueza, valentía, libertad confiada. (Pacomio, 2014)

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