El carácter evangélico de la ética

La comprensión que hemos alcanzado con respecto al carácter ético, ha sido por la amplia reflexión que se ha concretado sobre los dos términos que muchas veces llegan a confundirse, la moral y la ética.

En la actualidad la base ética de una sociedad está basada en una moral de principios, no dogmáticos, ni religiosos, tal vez espirituales, pero es necesario un estudio más profundo. La moralidad conlleva comportamientos adecuados, la ética rompe con lo condicionado porque permite reflexionar y pensar, mientras que la moral como ha sido llevada, desde la religiosidad, no permite reflexión alguna sino sumisión y esta, acogida a una doctrina que muchas veces es reaccionaria frente a los nuevos contextos. Esto vemos que prima por ejemplo en el Islam. La misma palabra musulmán tiene un significado de sumisión, encadenada a la proclama moral de las páginas del libro sagrado, y bajo un régimen estandarizado en los fieles que actúan con ese “poder” otorgado por el cumplimiento (Kant) para castigar al infiel o a quien no cumple el cometido de la sumisión. Este carácter no ha estado alejado de la Iglesia católica, pero ha sido el pensamiento y la razón justamente la que le ha mostrado una nueva manera de comprensión y que promociona un ser humano que fortalece su dignidad; estamos frente a una Iglesia que va transformando, tal vez muy despacio, a veces casi imperceptible, que ya no se basa en lo que esta “dictaminado” solamente sino en la construcción del Reino y del hombre desde su propio ser (Pagola).  Esta reflexión humanista de la modernidad ha llevado a una decadencia de las instituciones que por muchos años -sino siglos- han actuado bajo la lupa de la ley y el cumplimento de los reglamentos. Visto así, la ética permite una reflexión más complementaria y más directa en relación de la persona humana en su nivel de conciencia, convivencia, inclusión y participación, no solo desde una perspectiva del cumplimiento de la ley sino bajo la pregunta ¿por qué esto es bueno para mí y los demás? No pregunta solo si algo es bueno, sino  ¿por qué es bueno? Esto; al contrario de lo que se podría pensar, no genera una crisis de valores, sino más bien una crisis institucional-moral que no comprende por qué el hombre se ha permitido pensar por sí mismo y en gran escala. La libertad debe ser comprendida y trabajada junto con la co-responsabilidad y el compromiso comunitario, lo que rompe con la indiferencia.

Valores como la inclusión, la compasión, la alteridad, la tolerancia, la participación, la comunitariedad, la asociación, el trabajo por el bien común; salen de la esfera de iglesia, incluso de la esfera de estado, nacen en situaciones concretas, aparecen ligadas a redes sociales, y se abren a compromisos libres de tiempos limitados, sin encadenar ni pasiones ni personas. Son acciones concretizadas en procesos, proyectos o experiencias, que posiblemente son significativas para sus miembros. Actualmente se ven estas circunstancias de vidas ligadas y en red, viviendo experiencias momentáneas, sin generar “ligaciones” temporales de por vida, sino de momentos de vida, “llenos” de sentido. Posiblemente desde la moralidad esto no tendría sentido, porque no está bajo la ley o la regla que se había impuesto, porque son situaciones que no se pueden “controlar” he ahí la decadencia del reglamento que no puede parar la vida. Aquí entra el carácter ético y aparece como un movimiento signado a otros roles, menos fanáticos y menos rígidos. Es la persona humana la encargada de promocionar su propio nivel de responsabilidad. La emocionalidad entonces es un grave riesgo para el carácter moral pero en cambio es una fuerza que mueve el compromiso ético.

Educar hoy desde la ética, evangelizar desde la ética, requiere una reflexión más profunda, una sensibilización a un “horizonte de sentido” como lo diría Heidegger o un “sentido de la vida” como lo expresaría Víctor Frankl. Sin embargo, no es que no haya sentido, sino que hay muchos sentidos viviendo en la persona, sin especificaciones, lo que la hace vulnerable (posiblemente es un juzgamiento a priori desde mi moralidad). La experiencia ética como un movimiento de la emocionalidad hacia un compromiso, es una idea muy válida pero que requiere la preparación adecuada para no caer en reduccionismos. Primero porque no podemos contar totalmente con el tiempo de la persona, pues como hemos visto en su propia existencia ya habitan “sentidos de vida” tal vez, su hijo, su pareja, su profesión, ella misma, sus ideales, sus sueños. Segundo porque al generar una experiencia, se une sensaciones y otredades (por usar un término levinasiano), es decir que brotará una relación humana. Comprender que no podemos hacer proyectos (por la falta de tiempo) sino experiencias y caminar juntos para que esa experiencia sea significativa es una situación que avala el constructivismo.

 

5 thoughts on “Educar para la Ética

  1. La ética es la rama de la filosofía que estudia la bondad o la maldad de los comportamientos. Tiene como centro de atención las acciones humanas y aquellos aspectos de las mismas que se relacionan con el bien, la virtud, el deber, la felicidad y la vida realizada.

  2. El ser Humano desde que nace está regidos por leyes, principios o reglamentos que ayudan al ser humano alcanzar estabilidades con una vida llena de gracia, alegría satisfacciones y victorias; radica en accionar el deber ser de las cosas, dejando así nuestros pres juicios personales y enfocándonos y lo que es correcto.
    No debemos dejarnos llevar como en tiempos antiguos por la sumisión dejando de lado nuestra sed de investigación, del saber del porque de las cosas, que todo tiene su sentido no basado en el fanatismo sino en datos certeros.

  3. La ética tiene una íntima relación con la moral, tanto que incluso ambos ámbitos se confunden con bastante frecuencia. En la actualidad se han ido diversificando la Ética son el conjunto de normas que vienen del interior y la Moral las normas que vienen de la sociedad.

  4. Una persona con etica sabe de valores de urbanidad, definir que es malo o bueno , que le hace bien o daño a los demás y tener conciencia de que no eres el ego si no el alrededor.

  5. . Ética es la parte de la filosofía que trata la valorización moral de los actos humanos, y es un conjunto de principios y normas que regulan las actividades humanas. “Es la ciencia de la moralidad”, entendiéndose por moralidad el conjunto de juicios que la gente hace referente a lo que es correcto o incorrecto, bueno o malo, en las relaciones interiores o entre individuos.
    que bueno que existan espacios asi son necesarios

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