En nuestras raíces culturales hay una fascinante manera de expresar a la mujer a través de la música, los pasillos como adoración, el aguacate, pasional, pequeña ciudadana, están cargados de un sentimiento que conmueve el alma.

Esta hermosa tradición también escondía en algún momento en el contexto del siglo XIX y mediados del siglo XX una realidad en que el papel de la mujer dentro de los roles sociales, se mantenía en algunos limites generalmente ligados al cuidado del hogar, la educación y acompañamiento de los hijos, la religiosidad. Quedando un vació con respecto a la construcción de la sociedad como protagonistas, situación que fue un reclamo no solamente a nivel nacional sino de manera internacional, naciendo un movimiento a favor de la mujer, que lucho por la igualdad de derechos.

Largo ha sido el camino para la mujer, a este proceso se lo ha conocido como feminismo y por un lado ha generado reacciones que han acontecido en varios procesos sociales que han dado mayor protagonismo y por otro una contrapartida entre machismo y feminismo, situación que ha acarreado una situación de frontera, es decir una separación como si fuéramos dos seres totalmente distintos, casi poco complementarios.

La persona humana es un ser en esencia, su manera de expresarse en el mundo se manifiesta de una manera extraordinaria, como varón o mujer. La cosificación, el utilitarismo que se hace de la persona humana, ha llevado a una despersonalización en donde se le comprende al hombre y mujer como objeto y no como sujeto. Levinas, Ebner, Buber, Guardini, nos invitan a comprender al ser en relación directa, sin miramientos lejanos ni extraños. El rostro de Levinas no tiene un objeto concreto sino que es infinito, es decir que el rostro no es algo que se pueda ver solamente sino algo que me habita, esta manera de comprender al otro, ya no permite ver a mujer y hombre como dos realidades distintas sino como seres en relación. El yo tú de Buber, que nos invita a no ver un yo-ello (objeto) sino como un yo – tu (sujeto) nos invita a mirarnos juntos, incluso a mirar juntos el mundo, situación que parecería inoportuna, pero que no carece de sentido. Y el sentido profundo lo da Ebner en la Palabra. Los dos seres han sido llamados en el lenguaje para nombrarse, es decir llamarse, convocarse, aprehenderse, y esto es formidable porque no somos el uno para el otro, sino que somos siendo el uno y el otro, cosa que es diferente y magnifica. Romano Guardini nos indica que el Palabra solo se comprende en el amor, y no en un amor que se tiene sino en un amor que sostiene. Este ser humano en esencia es amor, y eso significa que está lleno de lo que es Dios. El evangelista Juan lo comprendió totalmente. Dios es amor y hemos sido llamados, convocados en el amor para vivir, para existir, para construir la vida. Por eso varón y mujer son amor, porque han sido hechos y son convocados al amor, pero no ese amor que estamos acostumbrados, ligado al erotismo banal y desenfrenado, sino al amor como construcción total de la vida. Cuando esto se comprende podemos entonces ser conscientes que todas las acciones y aconteceres de la vida están sujetas al amor, a Dios que nos habita.

Por eso estar de acuerdo hoy con la despersonalización o cosificación de la mujer es algo absurdo, por ejemplo estar de acuerdo con el reggaetón, el bullying y todas las cosas que quitan dignidad nos alejan del amor, nos alejan del Dios que nos habita. Cada vez que construimos amor, estamos construyendo la paz, la justicia, la equidad, la vida. No hay que luchar, es preferible no usar esas palabras porque designan separación, es preferible hablar de construir, de aportar. Usemos un nuevo lenguaje, cargado de aprecio, de poesía, de amabilidad. Ahí cobra sentido la música, el arte, la belleza, la estética. No es ver una cara bonita para decir que hay belleza, la belleza está en quien mira no en el objeto. Si tu mirada construye, veras bellas todas las cosas que nos habitan. Y eso es estar en gracia. Esa es la gracia de Dios, de Esther, Ruth, María, Mónica, Martha, Rocío, Fabiola, Inés, Nathaly, Isabella…

Feliz día de la mujer. Feliz día de quien nos enseña a amar.

One thought on “Discurso para el día de la mujer. 2016 (Por petición de María Paulina +)

  1. La mujer es una bendición que Dios le dio al hombre para ser amadas respetadas en la cual ella son la luz de un hogar y una adoración para dios y para al hombre pero hay mujeres que salen adelante solas sin depender de nadie ellas son padre y madre para sus hijos ellas son una adoración y nos dan ejemplos que en la vida nada es imposible todo es salir adelante como ellas los han hecho

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